Con tu peludito a las duras y a las maduras, hasta la tumba

¿Dónde está escrito que los humanos solo pueden ser enterrados entre humanos? Desde una perspectiva religiosa, este consenso tiene poca justificación. Ni el Sagrado Corán ni la Biblia especifican instrucciones detalladas sobre cómo debe tratarse un cadáver.

Este fiel amigo de cuatro patas puede esperar con su dueña el Día del Juicio. Solo cabe esperar que entonces se le permita acompañarlo ante Dios, pues, a diferencia de los humanos, los animales no son juzgados.

Este fiel amigo de cuatro patas puede esperar con su dueña el Día del Juicio. Solo cabe esperar que entonces se le permita acompañarlo ante Dios, pues, a diferencia de los humanos, los animales no son juzgados. Imagen: RICTV

São Paulo: Con la llamada “Ley Bob Coveiro”, el estado brasileño de São Paulo aprobó a comienzos de 2026 una norma que va mucho más allá del derecho administrativo. Por primera vez, se permite explícitamente que animales de compañía como perros y gatos sean enterrados junto a sus cuidadores humanos en tumbas familiares o mausoleos, siempre que se cumplan requisitos sanitarios y se cuente con la autorización de la administración del cementerio. Lo que a primera vista puede parecer inusual es, en realidad, expresión de un cambio social en la forma de entender a los animales y la muerte.

La ley lleva el nombre de Bob Coveiro, un perro cuya historia se hizo conocida en todo Brasil. Tras la muerte de su dueña, Bob permaneció durante años en el cementerio de la ciudad de Taboão da Serra, donde ella había sido enterrada. Dormía entre las tumbas, era atendido por el personal del cementerio y no abandonó nunca el lugar. Cuando Bob murió, fue enterrado —con el consentimiento de las autoridades— muy cerca de su dueña. La enorme reacción pública a su historia puso de relieve algo que hasta entonces apenas tenía reconocimiento legal: el profundo vínculo emocional entre las personas y sus animales, incluso más allá de la muerte.

São Paulo no es un caso aislado. En varias regiones de Europa —por ejemplo, en partes de Italia y en ciudades alemanas como Hamburgo y Bremen— ya se permite que, al menos, las cenizas de los animales de compañía sean enterradas junto a las de los humanos. En Australia también existen normativas comparables. En la mayoría de los casos se trata de decisiones regionales y no de leyes nacionales. Todas ellas comparten el objetivo de adaptar el derecho a las realidades de la vida moderna sin vulnerar principios religiosos o sanitarios.

Desde una perspectiva religiosa, sin embargo, la polémica en torno a la forma concreta del entierro resulta limitada. Ni el Sagrado Corán ni la Biblia establecen normas detalladas sobre cómo debe tratarse un cuerpo humano después de la muerte. La única Narración explícita sobre un entierro aparece en el Sagrado Corán (Al Maidah/La Mesa 5:31): Dios envía un cuervo para mostrar al hijo de Adán —Caín— cómo cubrir el cuerpo asesinado de su hermano Abel. Este relato subraya la dignidad y el respeto, no una forma o un lugar específico de sepultura. Además, en ambas religiones reveladas se considera que el ser humano no será juzgado por lo que ocurra con su cuerpo después de la muerte. Lo decisivo es la conducta en vida, no el destino de los restos mortales.

En este contexto, el debate social sobre los tipos de enterramiento parece casi secundario, especialmente en comparación con otras formas mucho más extendidas de falta de respeto hacia los animales. Un problema mayor y a menudo ignorado es el trato cotidiano de los restos animales: sobras de comida, huesos o incluso cuerpos enteros son arrojados sin consideración a la basura, a pesar de haber formado parte de un ser vivo. Esta práctica plantea cuestiones éticas mucho más profundas que el entierro conjunto de una persona y su mascota.

La “Ley Bob Coveiro” es, por tanto, menos una provocación a las normas religiosas o culturales que un reflejo de las prioridades sociales. Recuerda que la dignidad no comienza solo con la muerte y que el respeto por la vida —humana y animal— mucho antes del cementerio define quiénes somos como sociedad.

Por Okay Altinisik | 12-2-2026, 7:43:09

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